
En su gira por el Planeta Rojo, Voet Cranf estuvo a punto de saltarse la colonia más aislada, y a mayor altura sobre el terreno, de todo Marte: Ausonia Mensa, que se halla, con respecto a las otras, al otro lado del mundo. Pero afortunadamente no lo hizo.
Siendo una colonia sorprendentemente próspera, dada la cantidad de agua subterránea sobre la que se asienta, y muy escasamente visitada, Voet Cranf fue recibido con todos los honores, siendo de las pocas veces en su vida artística que no tuvo que salir corriendo: más aún, salió cargado de los riquísimos embutidos y quesos ausónicos, ligeramente alucinógenos gracias a su fermentación con el exclusivo hongo Penicillium colocoferum, producto de una mutación local.
Este tema no es el más conocido ni representativo de la colonia; pero sí el que resultó más inspirador para el artista por su animado ritmo de 7/8.

